Margaret Atwood
Si piensas que lo anterior es demasiado burgués, convierte a John en revolucionario y a Mary en una agente de contraespionaje, a ver qué tan lejos llegas. Recuerda que estamos en Canadá. Aunque en el intermedio desarrolles una saga escandalosa y excitante, de carácter pasional, una crónica fuera de tiempo más o menos, de todos modos terminarás en A.
Tendrás que enfrentar que los finales siempre son los mismos sin importar cómo construyas la historia. No te engañes con otros desenlaces, son todos falsos, ya porque sean engaños maliciosos y deliberados, ya porque hayan sido motivados por un excesivo optimismo, por no llamarle sentimentalismo.
El único final auténtico es el que viene a continuación:
John y Mary mueren. John y Mary mueren. John y Mary mueren.
Eso es todo lo que hay que decir sobre los finales. Los inicios son siempre más divertidos. No obstante, se sabe que los verdaderos conocedores prefieren alargar el espacio entre uno y otro, ya que es lo más difícil de trabajar.
Eso es básicamente todo lo que se puede decir de las tramas: que al final no son más que una acción tras otra, un qué y un qué y un qué.
Ahora intenta con Cómo y Por Qué.
ANÁLISIS
Creo que la autora nos quizo decir con esta lectura que no importa como tratamos de hacer una historia ya que siempre tendremos que afrontar el final de cada una de nuestras historias y saber que no todas las cosas siempre seran como las de los cuentos o las novelas ya que son engaños que si son planeados y con modificaciones para que todo sea perfecto, donde nos hagamos de la mentalidad donde no siempre saldran las cosas como queremos. Saber que uno de los finales a los que estamos destinados que llegaremos a enfrentar será la muerte ya que es algo inevitable. Tambien saber todo lo que hagamos siempre nos tratemos de imaginar que nuestro final sea feliz, por que tenemos que disfrutar todo el proceso que se lleve acabo durante lo estemos realizando.